Hoy ya no puedo ir.
Pues tengo que mirar a los crepúsculos.
En sus colores quemados de la tarde
contemplaré el sopor de los arbustos,
... y derramando el sudor los arrozales.
Hoy ya no puedo ir.
Debo seguir la luz hasta el ocaso
y contemplar las casas llenándose de oscuro
mientras los hombres y mujeres consiguen los velones.
Debo seguir mirando como se ahoga
toda la luz en la cañada,
y ver los pájaros volar inquietos a sus nidos
antes que la noche calle sus cantos ciegos al
último esplendor de los crepúsculos.
viernes
CREPÚSCULOS
CUANDO MIS OJOS SE ABRAN
Cuando mis ojos se abran
despertará mi alma.
Allí estoy casi dormido
con el crepúsculo gris de soledades
y estoy casi muriendo con mis manos tendidas en la arena.
Estoy pensando en ti,
cuando quizá te habia olvidado y sin embargo
mis manos acarician tus mejillas.
Ojala! vinieses siempre
a llenarme la piel con tu recuerdo.
A calmar esta sed para seguir el sueño azul
de tus labios en mis labios.
Pero esta soledad que ahora embarga,
me crucifica, gimo y lloro, mientras mi piel
sangrando implora acabar con la ausencia y el letargo.
Cuando mis ojos se abran
mis manos estaran vacías
y ya no habrá sueños ni recuerdos
solo el divagar gris de aquel crepúsculo
sumergiendose en las fauses de la noche.
Cuando mis ojos se abran
mi alma será un grito,
un grito adolorido rompiendo los silencios.
De mi libro CAMINOS DEL SILENCIO
Derechos de autor protegidos.
lunes
ENCRUCIJADA
Quizás me vaya por caminos floridos
juntando los recuerdos de verbos consumados
y solo llevaré como vestido el eco casi eterno de tu voz en mi silencio.
Porque más allá de rezos imposibles
dejaré que mis ganas errabundas transiten los días
para salvar el concupiscente tormento
que arrebata el preludio trivial de mis ruegos.
Colocaré a dormitar toda la luz
en el refugio de tus ojos cerrados
y en esa oscuridad haré de tu alma mi aposento.
Crujiran las puertas cerradas de la angustia,
dejaré que nazca la suavidad del rocío
para que se humedezca tu voz lejana
en la fantasía de mi existencia.
Romperé las barreras con mis manos
cuando se junte el crepúsculo y la noche
como el estrépito suave y difuso
en esta desunión sin tu presencia.
Porque en estos fractales de deseos
el ánimo de mis rezos buscara tu cuerpo
se juntará tu ausencia con mis ansias
y el crepitar sonoro desde el viento.
miércoles
Dolor de una tarde.
De una distancia a otra más lejana
me invade tu recuerdo.
Allí junto a un crepúsculo me envuelvo en el pasado.
En las cosas que fueron como un canto,
con tus ojos y mis ojos,
con tus manos y mis manos.
El campo nace en ti y todo es bello.
Un campo florecido.
Umbral de verdes prados
donde tus labios fueron agua fresca.
Y ahora este dolor por no tenerte,
con sol y abrojos donde suda mi piel
aguas de ausencia
y tu rostro viajando entre las nubes,
como hoja que se lleva el viento,
girando en torbellinos que se alejan
para posar en otros brazos.
Y ahora este dolor que me arranca la tarde,
este espacio lastimado por tu ausencia.
viernes
EL TIEMPO, TÚ Y YO
Simpleza infinita que nos une que nos llama y nos conforta.
Y es que todo nos mueve al mismo espíritu,
donde el tiempo nos envuelve, nos amarra y estremece.
Ahora que el tiempo me acerca hacia los fines.
Me alegra el yo tenerte compañera,
Tenerte y recordarte como eras.
Tenerte con tus ojos de bondad desbordada,
con tu voz de silencios que amparaba tu almohada,
Con tu piel que quemaba mis ansias y tu pelo enrredado en mis manos.
Ahora que el tiempo me ha mostrado su andar y hacer de aquellos días,
el tiempo de tu esfuerzo amiga mía.
El tiempo, que tramontó los espacios para darnos la imagen de horizontes
que soñamos con bellas alegrías.
Ese, que como río nos llevó en el sueño déjandonos un hijo para amarlo,
que como aire venido de montañas nos refrescó el alma,
ese amada mía; nos llenó de este amor que sentimos para siempre.
lunes
A LO QUE CANTO
Aquí estoy cantando
bajo el cielo de un crepúsculo los tiempos del recuerdo.
Canto a los estremecimientos frios que mi alma sin la tuya
por caminos estraviados han viajado.
No canto a las voces frias de la noche, ni a la luz que triste se posa en las esquinas,
ni a las palabras mesquinas de olores repentinos.
No odio lo que puede ser superflo en el largo camino de infinitos, pero si, a los ojos que mienten en el cruce de miradas.
No canto a la opaca oscuridad que como sombra se mueve en oscuros laberintos, ni a la memoria fingida que que siempre tiene un techo.
Canto a la infinitud
en que acompaño tu imagen más allá de tus ojos,
y a este amor inmortal que traspasa mis muros.
martes
SE FUERON TUS OJOS
jueves
ESTA NOCHE BRINDARE POR TI
Esta noche brindaré por ti
a pesar de lo distante en que te encuentras.
Brindaré por tus suspiros que me trae el viento
por tu sonrisa que no aparto
pues la llevo clavada en mi memoria.
Por tus ojos y tu boca que diviso en la bruma de tantos horizontes.
Esta noche brindaré con tu cuerpo cansado de la ausencia y mis manos cansadas de esperarte.
Esta noche brindaré.
Brindaré sobre la magia de tanto imaginarte.
lunes
miércoles
¡CÓMO NO QUERERTE!
Cómo no quererte!
Si llegas a mi alma con furia de huracanes, si envuelves mi pensar de torbellinos,
si mi insomnio te besa en madrugadas.
¡Cómo no quererte!
Si estás noche tras noche arrullando mi piel con tus caricias,
despertando mis sueños con tu voz y tu sonrisa.
¡Cómo no quererte!
Si en cada amanecer eres aurora llenándome de luces toda mi alma,
Si tu aliento me llega cual rocío,
si tus ojos se posan dejando entre los míos,
un verso de ternura que me calma.
Si siempre vas dejando la huella de un amor desmesurado,
de un amor que tramonta el infinito, gigante e inacabado.
Ese amor que se eleva como el viento, deletreando en el aire tu hermosura,
tu alegría, tu cadencia, tu dulzura, tus ganas con mis ganas en un soplo de amor y de ternura.
¡Cómo no quererte!
si quiero fundirme en tu pasado, en tu hoy, en tu mañana,
en tu aquí, en tu allá
y las benditas formas que el tiempo te regala.
Si mi piel llama tu piel con el recuerdo de noches bellas que pasaron,
tu en mí, yo en ti, hirviendo en un llama, con las ansias benditas de unas bocas diciendo como se ama.
Si te miro y me llevo tu mirada, me llevo tu sonrisa en las manos cerradas,
y escondo tu mirada y escondo tu sonrisa...sin que tú sepas nada.
¡Cómo no quererte!
si sosiego el callar de la nostalgia,
tal vez no calle las ansias de la muerte y moriré callando... las ganas de tenerte.
domingo
lunes
Y LLEGA LA TARDE
Y llega la tarde
con el crepúsculo lejano sembrando los colores que me recuerdan tu ausencia.
Colores punsantes.
Y se hace la noche, desprendida de silencios en calma, que fluyen erráticos buscando mi alma y volviendose frios en la oscuridad del recuerdo.
Y sigue la noche trashumante vagando hacia la aurora en una quietud que desentona la realidad del abismo, donde se plasma el desencuentro de tu voz y de mi llanto.
Y llega la aurora para hacerse luz ante mis ojos que borrosos dejan caer las lágrimas al no encontrar los tuyos.
Así me duermo. Acompañado de la imagen de montañas frias que denotan mis ventanas. Susurro a ciegas y me vuelvo de nuevo noche desgajada entre las sabanas. Las estrellas palpitan entregando su luz como un convite de alborozados rescoldos. Andando sobre mi rostro, se blinda de zarzas y ya no alegre deambula entre entre el dolor que da el silencio.
A LA ORILLA DEL MAR
A LA ORILLA DEL MAR
Hoy estoy sentado frente al mar
escuchando el susurro de las olas
mientras me bañan sus gotas salobres.
Siento el viento de la tarde
con un sol desvanecido en la hora del crepusculo.
A lo lejos una barcasa se mueve
y juegan las gaviotas sus contornos.
Me apego a la arena y hundo mis manos
para jugar con ella entre mis dedos.
siento el relax y me tiendo para mirar el cielo
me pierdo en su azul que ya oscurese
mientras decido esperar a las estrellas.
jueves
TAL VEZ ME VAYA
Tal vez me vaya:
como gajo de luz para alumbrar las sombras.
Como río besando las orillas y dejando la espuma entre las piedras.
Tal vez con alegría, tal vez con la tristeza,
buscando un paraiso para luego perderte con el llanto.
Quizás me vaya apagando los fuegos de dolor y pena
para aquietarme en la condena de mis hechos.
Conmigo vendrá todo:
la luz de mis fracasos, las nieblas del olvido, las horas taciturnas y el dulce crepitar de tus sonidos.
Me iré para buscarte allá en las soledades,
allá con la esperanza, allá con mis pesares.
Tal vez me vaya, y entonces me encuentres más cercano
más cerca de tu alma y más cerca de tus manos.







